Sharp Objects: Ese oscuro objeto de deseo

Un viaje al pasado que se manifiesta en la tortura del presente. De eso se trata Sharp Objects, la nueva miniserie de HBO que tiene a Amy Adams como driver excluyente de la acción. Se estrena el 8 de julio en HBO y estará disponible en HBO GO. Serán ocho episodios para un viaje gótico al sur de los Estados Unidos y una historia de rompecabezas familiares en un pueblo perdido en la bruma de los asesinatos.

Jean-Marc Vallée vuelve a calzarse la camiseta de HBO para construir una de esas historias de mecanismo de relojería. Con Big Little Lies demostró un pulso narrativo acorde a los tiempos que corren para la tv. Muy en el estilo HBO exploró una historia adulta, asfixiante pero, sobre todo, elaboró una narrativa que jugaba con el tiempo del relato. Testimonios que se cruzan para echar luz sobre un asesinato como emergente de una sociedad endogámica.

En Sharp Objects toma la historia que elaboró Gillian Flynn y cambia de rumbo. Transporta la historia al sur de los Estados Unidos, lejos de la glamorosa costa oeste de Big Little Lies. Al igual que en True Detective, el aire del sur, la estética, sus pasajes perdidos en el tiempo otorgan a la coyuntura un estilo gótico.
En la primera escena, una niña de unos diez años (la actriz Sophia Lillis, que deslumbró en It y de notable parecido con una Amy Adams puber) deambula por una casona y se acerca a una mujer. Esa mujer despierta súbitamente. La habitación es otra. Esa mujer es Camille Preaker (Amy Adams) y su vida es una vida de recuerdos y de (de) construcción personal. Marc Vallée va tejiendo una red, una historia de fantasmas alrededor de la vida de Camille. A diferencia de la apuesta al relato coral de Big Little Lies, Sharp Objects se edifica sobre los hombros y el punto de vista de Adams. Ella es la serie, obviamente, acompañada (y construido su personaje) por artistas de la talla de Patricia Clarkson y Chris Messina.

Los crímenes violentos de niñas preadolescentes son la excusa para que la periodista Camille Preaker investigue los hechos. Claro que, en esa construcción de la crónica, la mujer debe enfrentar a sus propios demonios: los hechos tienen lugar en un pueblo que ella conoce muy bien, su pueblo natal donde su madre es una suerte de Norma Desmond, el personaje de Sunset Boulevard, aquella mujer que vivía de la belleza de su pasado y que construía un mundo gótico a su alrededor.
Camille es impulsada por su jefe (impresionante el actor Miguel Sandoval) que oficia como una suerte de figura paterna, el hombre que se preocupa por la salud y el estado mental de esta hermosa joven con actitud autodestructiva
Sharp Objects se basa en un libro de la autora y periodista Gillian Flynn, Heridas Abiertas. Es también de Flynn Gone Girl, que David Fincher transformó en el excelente film, Perdida. Amy Adams no dudó en aceptar el papel cuando se lo ofrecieron “siempre como primera y única elección para llevarlo adelante”.

Jean-Marc Vallée: el hacedor de lo gótico

Cualquier imagen que se hagan de Jean-Marc Vallée desde el punto de vista de su capacidad para la narración audiovisual será errada. En su perfil parece más un rock star consolidado que un director de cine. Con Big Little Lies logró un merecido reconocimiento en la industria ya que no es nada fácil hacer lo que él hizo con el lenguaje audiovisual en la serie.
Cuando ingresa en la sala de periodistas para la entrevista, lo hace seguro y de muy buen humor. Muestra su smart phone y hace sonar una canción. ¿Se dan cuenta qué es? Obvio, respondo: es I can`t quit, del primer álbum de Led Zeppelin. Claro, es que es la canción que aparece por primera vez en la serie cuando se presenta al personaje de Amy Adams, aka Camille.Así es Jean Marc: entra en escena a entrevista musicalizando el momento. Lo ve cinematográfico y dice antes de que cualquier pregunta lo acapare:

-Ella escucha Led Zeppelin y una música que se va del canon romántico del Hollywood. Y escucha música en un smartphone roto, y le gusta tocarlo). Y agrega: es un iphone que no pertenece a ella y, en futuros episodios veremos porqué ella decide escuchar esa música en ese soporte.

El director describe así la complejidad del personaje de Camille y enseña cómo fue su compromiso con el trabajo llevar una historia tan atractiva adelante. Una historia que tiene a tres grandes actrices al frente. Y, al respecto, desarrolla como es su método de trabajo.

-Apoyo cien por ciento el movimiento MeToo. Y me siento muy cómodo trabajando con estas poderosas e inteligentes mujeres, explica Jean-Marc. Y agrega: A veces son un desafío, pero todo es un proceso que hay que respetar. Cuento con un lado femenino que está abierto y quiero potenciarlo. Trato de no intervenir demasiado entre su magia y la cámara. Solo me manejo en el campo de la luz y de la composición, tratando de optimizar lo alcanzado. Siempre, menos es más.

Uno de los atractivos de la serie son los flashbacks que tiene el personaje de Amy Adams con su pasado. Una conexión con la oscuridad de su presente.

-En el texto original hay una voz en off, en primera persona que se utiliza narrativamente. A mi no me gustaba eso para la serie (dice Jean-Marc Vallée). Pero, la voz está presente en sus recuerdos en sus sueños y pensamientos que la transportan al pasado para entender el presente. Una maravilla.

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